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No hay seguridad alimentaria sin sanidad vegetal

Posted on Vie, 16 Oct 2020, 11:39

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©FAO Luis Tato FAO

El Día Mundial de la Alimentación 2020 hace un llamamiento a la solidaridad mundial con los más vulnerables, marcando un paso adelante en el camino para promover la sanidad vegetal y erradicar el hambre.

Nunca antes se había reflejado tan claramente como hoy la importancia de garantizar el derecho a una alimentación adecuada. El Día Mundial de la Alimentación de este año llega en un momento en el que el mundo sigue luchando contra la COVID-19 y millones de personas pueden caer en la pobreza extrema.

La pandemia actual ha confirmado que el acceso a alimentos suficientes, asequibles, seguros y nutritivos es fundamental para llevar una vida activa y saludable. Las plantas pueden contribuir en gran medida a convertir la seguridad alimentaria en una realidad para todos, producen casi todo el oxígeno que respiramos y constituyen el 80% de los alimentos que comemos; incluso la carne, el pescado o los productos lácteos que comemos provienen de animales que dependen de las plantas para crecer.

La pandemia ha demostrado la fragilidad de los sistemas agroalimentarios. El cambio climático amenaza con reducir no solo la cantidad de cultivos, disminuyendo la producción, sino también su valor nutritivo. El aumento de las temperaturas también conlleva la aparición de más plagas de plantas más temprano y en lugares donde nunca antes se habían detectado. Esto supone un alto riesgo, ya que las plagas de las plantas siguen siendo responsables de pérdidas de hasta el 40% de los cultivos alimentarios en todo el mundo.

Al mismo tiempo, los viajes y el comercio internacional se han triplicado en volumen en el último decenio, y pueden aumentar rápidamente la magnitud de la propagación de las plagas y enfermedades de las plantas en todo el mundo, causando grandes daños a las plantas autóctonas y al medio ambiente. Por ejemplo, la introducción y propagación del gusano cogollero del maíz en África, Asia y el Oriente Medio podría tener efectos nocivos en las cosechas estacionales y en la economía local, lo que afectaría gravemente a la seguridad alimentaria y a los medios de vida de las poblaciones de los países.

Al igual que en el caso de la salud humana, la protección de las plantas contra la propagación de plagas y enfermedades es mucho más eficaz en función de los costos que hacer frente a situaciones de plena emergencia. «Tenemos que intensificar los esfuerzos y fortalecer la acción colectiva para pasar a sistemas alimentarios más sostenibles y resistentes, preservar la biodiversidad y promover el derecho a una alimentación adecuada para la generación presente y futura», explicó el Sr. Juan Carlos García y Cebolla, jefe del Equipo del Derecho a la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En palabras del Sr. Avetik Nersisyan, oficial a cargo de la CIPF: «Los países han puesto en marcha diferentes instrumentos que han proporcionado respuestas valiosas, como las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias y las Directrices sobre el derecho a la alimentación. Sin embargo, teniendo en cuenta la dimensión de los desafíos, el mundo necesita aumentar la innovación en la gobernanza, así como en la capacidad de aplicar esos instrumentos de política».

El derecho a una alimentación adecuada puede contribuir a transformar los sistemas alimentarios mediante el aumento de las sinergias entre los sectores. Como derecho humano fundamental, el derecho a una alimentación adecuada no puede hacerse realidad, a menos que también se disfruten plenamente otros derechos humanos. Las políticas y medidas para promover la salud vegetal en este contexto son fundamentales para la consecución de la Agenda 2030. La celebración del Día Mundial de la Alimentación 2020 se enmarca en el Año Internacional de la Sanidad Vegetal (AIPF), que tiene por objeto sensibilizar al mundo sobre la forma en que la protección de la sanidad vegetal puede contribuir a poner fin al hambre, reducir la pobreza, proteger el medio ambiente e impulsar el desarrollo económico. Mantener los recursos vegetales del mundo es una responsabilidad compartida por todos. Los gobiernos de la comunidad internacional, los círculos académicos, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil pueden contribuir de muchas maneras a este objetivo. La FAO y su Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) están dirigiendo las actividades para que el Año sea un éxito, así como para promover la salud de las plantas más allá de 2020. Con miras a apoyar esta iniciativa, el Equipo del Derecho a la Alimentación de la FAO y la secretaría de la CIPF han iniciado una estrecha colaboración.

La CIPF es un tratado internacional establecido en 1952 cuya Secretaría está alojada en la FAO. Su misión es proteger los recursos vegetales del mundo previniendo la introducción y la propagación de plagas perjudiciales. Su órgano rector es la Comisión de Medidas Fitosanitarias (CPM).

Enlaces relacionados

Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF)

La Secretaría de la CIPF y el equipo del Derecho a la Alimentación de la FAO unen sus fuerzas para luchar contra el hambre

Sanidad vegetal y seguridad alimentaria

Año Internacional de la Sanidad Vegetal

Día Mundial de la Alimentación

Las consultas de los medios de comunicación pueden enviarse a [email protected].

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